Clínica Psicológica de Antioquia

Cuando la emoción se alcoholiza

febrero 27, 2025

Adicciones, Para Parejas

FUNCIONAMIENTO NULO

En los últimos meses, en varias de las consultas que atiendo ha surgido el tema del consumo de alcohol. Cuando se ingiere alcohol, se absorbe rápidamente en el torrente sanguíneo y afecta a diversos sistemas, especialmente el nervioso central. Según la OMS (2021) el alcohol actúa como un depresor del sistema nervioso, ralentizando funciones como el pensamiento y la coordinación motora.

El consumo de alcohol afecta significativamente la regulación emocional (Gross, 2015). A corto plazo, el alcohol puede actuar como un amortiguador emocional, pero estos efectos son temporales y suelen ir acompañados de una reducción en la capacidad para evaluar situaciones adecuadamente (Curtin y Fairchild, 2003). A largo plazo, el consumo frecuente está relacionado con alteraciones neurobiológicas que afectan la regulación emocional (Sullivan, Harris y Pfefferbaum, 2010).

El consumo de alcohol puede llevar a reacciones agresivas en ciertas personas. Según Echeburúa y Corral (2007), el alcohol puede amplificar emociones negativas preexistentes y dificultar la evaluación de las consecuencias de las acciones. En ocasiones la ingesta puede llevar a lapsos de memoria asociados al consumo excesivo; el alcohol puede impedir que el cerebro consolide experiencias recientes (López-Moreno, 2019).

Existen estrategias que pueden usarse si lo que se busca es controlar el consumo: establecer límites claros, identificar los desencadenantes personales, aprender técnicas de autocontrol y desarrollar habilidades para manejar la presión social (Rodríguez-Martos et al., 2006). Un enfoque integral que combine la educación, el autocontrol y el apoyo profesional puede marcar una diferencia positiva.

Melissa Morales Rúa

Magíster en Terapia Familiar y de Pareja. Psicóloga

Referencias bibliográficas

  • Organización Mundial de la Salud (OMS). (2021). Informe global sobre el alcohol y la salud.
  • Gross, J. J. (2015). Regulación emocional. Psychological Inquiry.
  • Echeburúa, E., y Corral, P. (2007). Violencia y alcoholismo. Revista Internacional de Ciencias Sociales.
  • López-Moreno, J. A. (2019). Neurociencia del consumo de alcohol. Psicología y Salud.
  • Rodríguez-Martos, A., et al. (2006). Estrategias de prevención del consumo de alcohol. Salud Pública de México.
Tags:AdiccionesPara Parejas

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