Quiebres Inesperados
diciembre 26, 2025
Para Parejas

Quiebres Inesperados
Los vínculos no siempre se rompen de golpe, pero a veces la vida abre fisuras donde menos se espera. Un embarazo suele ser imaginado como un tiempo de expansión afectiva, de proyecto y de esperanza; por eso, cuando aparece una infidelidad en medio de esta etapa, la fractura se siente aún más profunda. Este texto explora lo que sucede en la pareja cuando el quiebre ocurre en uno de los momentos más significativos del ciclo vital.
La llegada de un bebé suele estar asociada a expectativas de conexión, seguridad y crecimiento, por lo que descubrir una infidelidad en medio del embarazo representa un quiebre emocional profundo. En esta etapa, las parejas atraviesan transiciones que pueden intensificar tensiones previas, y la infidelidad irrumpe como un evento que fractura la confianza y reconfigura la experiencia de la gestación (Campo, 2023).
Aunque las causas pueden ser diversas, se ha encontrado que la vulnerabilidad del vínculo, los cambios en la dinámica afectiva y la evitación del conflicto pueden crear condiciones donde la distancia emocional se amplifica (Garrido Fernández y Jaén Rincón, 2017). Cuando la comunicación se debilita, el estrés aumenta y las demandas emocionales no se nombran, algunos individuos buscan regulación afectiva por fuera de la relación, aunque esto esté lejos de ser una justificación para el daño causado.
El acto de ser infiel es una decisión con impacto profundo en la pareja, en la mujer gestante y en el proyecto familiar, y la reparación exige asumir coherentemente esa responsabilidad. La literatura insiste en que reconocer el daño, sostener la verdad sin fracturas, y adoptar conductas claras de transparencia son condiciones mínimas para cualquier intento de reconstrucción (Greenberg y Woldarsky, 2022).
Las consecuencias emocionales para la mujer pueden ser especialmente intensas durante el embarazo. Muchas mujeres describen un colapso interno entre la ilusión del bebé y el dolor del quiebre. Por eso, más que exigir fortaleza, se debe abrir espacio para nombrar lo que ocurre y reconocer el impacto real de la herida.
Para transitar el quiebre, la pareja necesita comprender lo ocurrido, reconstruir o redefinir acuerdos, establecer límites y crear condiciones para un diálogo honesto. Lo esencial es que la mujer gestante tenga la posibilidad de ser escuchada sin juicio, reconocida en su experiencia y acompañada en la construcción de un horizonte más claro.
Lo más urgente es proteger su salud emocional y física, y a partir de ahí decidir —con responsabilidad y tiempo— si se reconstruye o se cierra la relación.
Melissa Morales Rúa
Magíster en Terapia Familiar y de Pareja. Psicóloga
Referencias bibliográficas
- Johnson, S. (2020). Hacer el amor perdurable. Editorial Elefthería.
- Rogers, C. (2009). El proceso de convertirse en persona. Paidós.
- Greenberg, L. S., y Woldarsky, A. (2022). El perdón y el dejar ir en la Terapia Focalizada en las Emociones. Desclée De Brouwer.
- Garrido Fernández, M., y Jaén Rincón, P. (2017). Psicoterapia de parejas. Editorial Síntesis.
- Campo, C. (2023). Terapia de pareja e infidelidad. Ediciones Morata.
- Cano Vindel, A. (2011). Manual de psicología de la salud. Editorial Síntesis.
